Salones de boda: Cómo elegir la mejor música


Salones de boda: Cómo elegir la mejor música

 

Salones de boda

Organizar una boda no es un tarea sencilla. Un día tan importante como este requiere una planificación sublime que no deje cabo suelto. Todos los detalles deben estar cuidados al máximo para impresionar a asistentes y anfitriones. El evento debe ser memorable y salir bien a la primera pues no hay posibilidad de repetirlo.

Dentro de los múltiples frentes de los que los novios deben hacerse cargo, el baile nupcial es uno de los más importantes. El fuerte simbolismo de la unión de la pareja no debe acaparar todo el protagonismo. Ha de tenerse en cuenta que la celebración se comparte con muchas otras personas y hay que hacer todo lo que esté en nuestras manos para invitar al baile y a la diversión. Garantizar una experiencia entretenida hará que nuestra boda reciba mejores críticas.

La música no tiene por qué comenzar con el baile. Si este se va a realizar en un salón donde se hayan reunido los comensales para apreciar el banquete de boda, se puede optar por emitir música de fondo calmada, suave, melódica y a bajo volumen. Que más que reclamar la atención sirva como suplemento a la atmósfera.

El comienzo del verdadero baile puede iniciarse luego con música clásica. Un tema que comienza con fuerza para atraer la atención de los presentes y que siga con un ritmo romántico, feliz, animado… A efectos prácticos los vals son una de las opciones más demandadas por los novios pues cumplen perfectamente con estos requisitos y además garantizan un buen espectáculo. Son fáciles de bailar y una manera clara de profesar el amor.

Poner de manera continuada este tipo de música sería incurrir en un error grave, pues podríamos pasar de un baile romántico a una jornada empalagosa con sorprendente celeridad. Es por ello que poco después de haber roto la timidez del público debe pasarse a temas más animados que sugieran diversión y espoleen la participación.

Llegados a este punto hay tres vías de acción. Dependiendo de las circunstancias se seleccionará una u otra. Por un lado puede contratarse una orquesta o banda. Estos grupos musicales están bien versados en este tipo de celebraciones y conocen un amplio repertorio de canciones que funcionan bien con el público. Si esto no nos convence, deberemos confiar en los servicios de un pinchadiscos y discutir sobre los temas más apropiados.

Por un lado se pueden elegir temas míticos de nuestra juventud. Teniendo en consideración que nuestros amigos han compartido gran parte de nuestras experiencias, es de esperar que tengan estos temas bien asociados a buenos momentos de su vida. Por otro lado se pueden utilizar ritmos latinos, muy festivos, que sin duda pondrán a menear las caderas a jóvenes y mayores.

La música debe adaptarse a lo largo del evento para ensalzar el ánimo de cada instante pero al final son los novios los que tienen la última palabra. Escoged bien y la experiencia que brindéis a vuestros invitados será inolvidable.