Planificando tu boda


Planificando tu boda

 

La clave para una que una boda resulte perfecta es la planificación.
Una buena organización y planificación, puede ahorraros dolores de cabeza, discusiones y malentendidos.
Estos simples consejos os pueden ayudar a relajaros y disfrutar de lo que verdaderamente importa: vuestro amor.

Anotar todo en una agenda
Ya sea en la tablet, tu smart-pone o en una agenda de papel… Una vez que determinéis el día de la boda, es conveniente establecer fechas específicas para realizar cada una de las tareas y preparativos. Tratad de hacer lo máximo posible durante los primeros meses para no agobiaros según se vaya aproximando la fecha de la boda… Además siempre pueden surgir imprevistos de última hora a los que debéis hacer frente con serenidad.

Dedicar tiempo
Podéis elegir un día de la semana para tratar los detalles de la boda y poner en común vuestras ideas y expectativas, marcando metas comunes. Esto puede evitar posibles enfrentamientos.

Compartir deberes
Es la mejor manera de hacer las cosas. Sería conveniente redactar una lista con los “deberes”. Asignar las tareas que debéis realizar cada uno, y las que debéis realizar juntos. Esto favorecerá que ambos estéis involucrados y seáis participativos… ya que el novio suele delegar demasiado en la novia…

Detalles, contratos y negociaciones
Cuando se trata de profesionales de boda (catering, floristas, fotógrafos, diseñadores, agencias de viaje…), debéis aclarar todos los detalles y expectativas durante las reuniones iniciales. Aseguraos de obtener un contrato indicando específicamente las fechas, horas y lugares. Tratad de negociar la mejor oferta, que no sólo consiste en conseguir el mejor precio, sino en lograr el mejor producto o servicio al precio más adecuado. Es importante guardar todos los contratos, facturas, recibos, e-mails… de los distintos proveedores.

Disfruta de este momento…
La organización de vuestra boda es un momento único que debéis disfrutar, ya que es el comienzo del camino de la vida en común que estáis a punto de comenzar. Lo recordaréis toda la vida, así que… a disfrutar!

Desconectad!
Porque no todo va a girar en torno a “la boda”. Tomaos momentos para desconectar y hablar de otros temas. No abandonéis las actividades que tanto os gusta compartir: salir con amigos, ir al cine, practicar vuestro deporte favorito, realizar una escapada… esto hará que el tema de la boda no llegue a agobiaros.